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Las creencias constituyen otro de los componentes clave de nuestra estructura profunda. Es una de las formas más fundamentales en las que enmarcamos nuestra experiencia y le otorgamos.

En gran medida, crean las «estructuras superficiales» de nuestros pensamientos, palabras y acciones y les dan forma. Determinan cómo conferimos significado a los acontecimientos y constituyen el núcleo de la motivación y la cultura. Nuestras creencias y valores proporcionan el refuerzo (motivación y permiso) que apoya o inhibe determinados comportamientos y capacidades. Están relacionados con la pregunta, «¿Por qué?»

Son básicamente juicios y evaluaciones sobre nosotros mismos, sobre los demás y sobre el mundo que nos rodea. Son manifestaciones lingüísticas de la experiencia, expresiones subjetivas de la experiencia. Se trata de generalizaciones en red para filtrar impactos, agrupándolos en función de los que serán aceptados o rechazados. Se construyen a partir de hechos, vivencias, información, insistencia, rutina. Al igual que los anclajes quedan impregnadas por impacto o repetición.

Verdaderas o falsas

Las damos por verdaderas o falsas siguiendo estándares que validan o rechazan, según algunos patrones que a continuación detallamos:

  • Eventualidad, inferimos si una creencia tiene un supuesto.
  • Deducción, realizamos conjeturas de comprobación.
  • Probabilidad, si algo pasó una vez puede volver a pasar.
  • Refuerzo Opuesto, cuando se comprueba que la creencia opuesta es falsa.
  • Contingencia, consecución de un efecto o resultado.
  • Efecto Comprobado, cada vez que una creencia se cumple la reafirmamos.

Se trata de generalizaciones, aferradas a causalidad, significado, limites del mundo que nos rodea, nuestro comportamiento, nuestras capacidades e identidad.

Funcionamiento de creencias

Las creencias funcionan a un nivel distinto que el comportamiento y la percepción, e influyen sobre nuestra experiencia e interpretación de la realidad, conectando esta experiencia con nuestros sistemas de valores o criterios.

Para aumentar el significado práctico, por ejemplo, los valores deben ser conectados a las experiencias por medio de las creencias.

Las creencias relacionan los valores con el medio, con los comportamientos, con los pensamientos y las representaciones, o con otros valores y creencias. Las creencias definen la relación entre los valores y sus causas, sus «equivalencias de criterio» y sus consecuencias.

Una afirmación de creencia típica liga determinado valor a determinada parte de nuestra experiencia.

Neurológicamente, las creencias están asociadas con el sistema límbico y el hipotálamo del cerebro medio. El sistema límbico ha sido relacionado con las emociones y con la memoria a largo plazo.

Si bien el sistema límbico es, en muchos aspectos, una estructura más <<primitiva>; que el neocórtex del cerebro, sirve para integrar la información procedente del necórtex, así como para la memoria emocional y registro del mismo.

Debido a que se producen por estructuras más profundas del cerebro, las creencias provocan cambios en las funciones fisiológicas del cuerpo, siendo responsables de muchas de nuestras respuestas inconscientes.

De hecho, uno de los medios por los que sabemos que creemos realmente en algo es porque activa en nosotros reacciones fisiológicas. El punto es comenzar a realizar un registro somático de las mismas.

Las creencias tienden a tener un efecto autoorganizador o «autocumplidor» sobre nuestro comportamiento a múltiples niveles. Las creencias ejercen una poderosa influencia sobre nuestra vida. Asimismo, resultan notablemente difíciles de cambiar por medio de pensamiento lógico o racional.

Nuestras creencias sobre nosotros mismos, así como sobre lo que es posible en el mundo a nuestro alrededor, influyen con fuerza en nuestra eficacia cotidiana. Cada uno de nosotros tiene creencias que actúan como recursos, junto con otras que nos limitan. Nuestras creencias pueden moldear, afectar e incluso determinar nuestro grado de inteligencia, nuestra salud, nuestras relaciones, nuestra creatividad, e incluso nuestro nivel de felicidad y éxito personal.