“Hubo una vez en china un gobernador que estaba preocupado porque no lograba la aceptación y el compromiso de los habitantes de su provincia. La gente lo abucheaba con frecuencia y en el mejor de los casos lo ignoraba. Por mas esfuerzo que hacía para ser un buen líder, nada le resultaba. Así que decidió ir en búsqueda de un gran maestro que vivía en las montañas a fin de pedirle consejo”.
Le contó su historia y le pido que lo ayudara a mejorar su liderazgo. “te daré un consejo pero lo haremos a mi manera”, respondió el sabio. Lo llevo a una quebrada desde la que se podía ver un río y le indico que se sentara a observarlo. El gobernador asintió, se acomodo debajo de un árbol y observo el río durante horas, sin entender por qué lo hacía. Unas horas más tarde cuando el cansancio se apodero de su cuerpo, exclamo “Maestro, aconséjeme como ser un mejor líder”.

“Observa el río y aprende como se debe liderar”, le indico el viejo. El mandatario volvió a sorprenderse con la indicación, pero el maestro le aseguro pacientemente que al final de su tarea entendería.
Luego, lo condujo a una explanada donde juntó unos troncos y prendió fuego. Esta vez le pidió al gobernador que se sentara a contemplar el fuego. Con expresión de resignación en su rostro, el gobernador obedeció. Observo el fuego durante horas hasta que su paciencia se colmo. “Si lo que pretendes es que me sienta ignorante, lo has logrado”, exclamo indignado. “Estoy harto de mirar la naturaleza. Lo que quiero es que me diga con palabras, que debo hacer para ser un mejor líder”.
El maestro dejo ver en su rostro una pequeño y sabia sonrisa de comprensión y respondió: “Ahora que has visto el fuego, ya sabes que como NO liderar”, antes de que el gobernador pudiera responderle, continuo: “no debes gobernar como el fuego, es imponente, despliega su energía e impresiona.” La gente se siente a observarlo con miedo. Produce mucho ruido, calor y luz pero en pocos minutos consume todo lo que está a su alrededor e incluso se consume a sí mismo, nada queda de su obra, tan solo ceniza.
El río en cambio, es silencioso, humilde, avanza en un sentido, decidido claramente a fundirse con el mar, es flexible y surca todos los obstáculos en su camino, pero lo más importante es que siembra bienestar por donde transita, generando vida y ayudando a las comunidades a desarrollarse y a crecer. Hijo mío gobierna como el rio; deja de gobernar como el fuego y notaras la diferencia”

Actualmente se habla mucho sobre el Liderazgo y lo que ello implica. Tenemos muchos ejemplos de líderes que han vivido a lo largo de la historia y cada uno de ellos con sus características particulares. Pero nos podemos preguntar: ¿Qué es realmente el liderazgo? ¿Qué hace que un líder sea tan especial? ¿Qué te diferencia de aquellos líderes que admiraste durante toda tu vida? Estos son algunos interrogantes que iras descubriendo a lo largo de estas columnas. Por eso, para ser un líder de excelencia lo primero que tenemos que tener en claro son algunos mitos sobre lo que popularmente se entiende por liderazgo.

1) El primer mito que vernos hoy dice: “Los líderes nacen, no se hacen”
Este es el más común de los mitos, y aunque es cierto que algunas personas sí tienen estas habilidades desde muy pequeñas, es lo menos común. Pensamos que los líderes son aquellas personas con capacidades fuera de este mundo, o que tienen habilidades extraordinarias, o que solo se encuentran en los libros de historia. Por lo general, las circunstancias que viven muchas personas a lo largo de su vida hacen que se ponga en marcha ese líder que todos llevamos dentro. Son esos escenarios que la vida nos pone delante y que hace que salga lo mejor de nosotros mismos. Es una construcción que vamos creando a lo largo de nuestra existencia y nos deja un profundo aprendizaje que nos va transformando de a poco.
Muchos líderes han surgido luego de haber vivido situaciones extraordinarias. Es el caso de Helen Keller, quien nació ciega y sorda y pesar de ello logró superar todas sus dificultades y convertirse en la primera mujer con sordoceguera en graduarse con un título honorífico.
Y aunque no vivamos ese tipo de situaciones límites, sabé que el Liderazgo es algo que se puede aprender a maximizar ya que todos llevamos dentro un Líder en potencia. ¿Deseas descubrir a ese Líder que está queriendo salir a la luz?
Por eso, te invito a aplicar esta nueva frase a tu vida a partir de hoy: “LOS LÍDERES SE HACEN”.