Siempre que me preguntan “¿De qué se trata el Coaching?” o “Que hace específicamente un Coach?”, recuerdo cientos de definiciones que existen sobre este tema. Pero hay una imagen que siempre viene a mi mente. Y es la del Alquimista. Estos alquimistas de siglos pasados eran los que se especializaban en la transformación de los elementos. Experimentaban con diferentes combinaciones hasta encontrar aquella que estaban buscando. Y es un poco el camino que recorre un cliente (o coachee como lo llamamos nosotros) cuando vivencia una sesión de Coaching. Una transformación, un cambio de mirada sobre lo que le pasa y puede llegar a lograr. Logra ser un observador distinto de su realidad.
Pero de donde proviene el Coaching?
El Coaching es una disciplina reciente, que apunta al logro de resultados de excelencia, maximizando los recursos que ya tiene la persona y que por algún motivo no está pudiendo lograr. Es un proceso orientado al desarrollo de las potencialidades de las personas, ayudando  a destrabar aquellas creencias que tienen sobre sí mismos, sobre su vida y que de alguna manera los están limitando. Son esas creencias, a veces limitantes o facilitadoras, las que mueven de alguna manera los hilos de nuestro accionar cotidiano. Son las que muchas veces nos ponen obstáculos o se transforman en un trampolín que nos permiten alcanzar nuestros objetivos. Recuerdo un cliente que vino hace ya tiempo a mi consulta y que estaba teniendo ciertos problemas con su equipo sumado a un alto grado de estrés ya que asumía las responsabilidades de otros. “Prefiero hacerlo todo yo mismo porque desde pequeño me enseñaron que no hay que pedirle favores a nadie”. Allí se encontraba una de sus creencias limitantes más fuertes que le impedía actuar de manera efectiva.
Si nos remontamos a su origen, la palabra “Coach” proviene de la Europa del siglo XV. En ese tiempo, en la ciudad húngara de Kocs se comenzó a utilizar una especie de carruaje mucho más cómodo que los de aquella época, por lo que pasó a llamarse “el carruaje de Kocs”. De igual manera, la función de un coach es transportar a una persona del lugar en donde se encuentra actualmente a otro donde quiere llegar. El coche en sí no es más que una ayuda, una herramienta que nos permite llegar antes a nuestro destino.
El objetivo del Coaching estará siempre puesto en abrir posibilidades de acción y que la persona que es coacheada asuma el poder y la responsabilidad que está en sus manos. Es un camino que recorre de pasar del lugar de víctima (todo lo que ocurre es por algo de afuera y yo no puedo hacer nada) a un lugar de protagonista y líder (asumo lo que ocurre y acciono responsablemente en pos de una solución efectiva). Ese cambio de mirada sobre sus circunstancias será el fruto de una transformación personal. Por eso, este es un proceso de aprendizaje, no de uno intelectual, sino de un aprendizaje transformacional. O como decimos siempre en nuestros curso, de un “aprender a aprender”.
El Alquimista también es un mago de las palabras. La palabra más utilizada en la antigüedad por estos sabios y que aún conservan los magos en sus espectáculos es el famoso “Abracadabra”. Cuentan que su origen se remonta al arameo ( אבראכדברא avrah kahdabra) y que significa “Iré creando conforme hable”. En Coaching decimos que al ser seres lingüísticos, todo se construye a través de conversaciones. Lo que decimos, nuestras conversaciones (con otros y con nosotros mismos) van a determinar que mirada tenemos sobre la realidad. Si nos encontramos diciendo que algo es “imposible” seguramente no encontremos caminos para realizarlo y terminaremos no accionando para que eso suceda. En cambio si decimos que algo es “probable” seguramente nuestro cerebro registrará vías de acción para lograrlo. Encontraremos atajos, caminos alternativos y senderos de creatividad que nunca habíamos recorrido. Decimos lo que pensamos, y hacemos en pos de nuestro lenguaje. Si cada persona tiene una forma particular de pensar y mirar la realidad (a esto le llamamos Modelo Mental) van a existir tantos observadores como personas existan en el mundo. Por lo tanto es necesario trabajar en nuestro propio Modelo Mental para conocernos y conocer qué nos está impidiendo alcanzar lo que queremos.
En resumen, ¿qué te puede aportar el Coaching a tu vida?
– Mejorar tu desempeño tanto a nivel personal, laboral o profesional.
– Incrementar tus habilidades de comunicación.
– Diseñar conversaciones que abran nuevas oportunidades y concreten posibilidades.
– Establecer metas concretas y ayudarte a alcanzarlas.
– Desarrollar la escucha a fin de mantener conversaciones más efectivas.
– Generar confianza contigo mismo y con todo tu entorno.
– Desarrollar la capacidad de liderazgo que todos llevamos dentro.

Esta Columna Fue emitida en el programa de Radio Efecto Butterfly, la edición “Agudeza Sensorial”, podes ver el programa completo en:

https://www.fandelavida.com/agudeza-sensorial-28-07-2014/