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Enseñar estrategias y habilidades sociales a los individuos con la intención de mejorar sus competencias interpersonales individuales para situaciones sociales.

«La experiencia social condiciona nuestras actitudes hacia la emoción, articula las reglas de los sentimientos y de su expresión y prescribe y ajusta las respuestas concretas que más probablemente aparezcan ante una determinada emoción», o, dicho en pocas palabras, la cultura determina el modo en que expresamos nuestras emociones.

La expresión de las emociones en los animales y en el hombre, de Darwin – Paul Eckman

Las habilidades socio-emocionales podrían formar parte de todos los niveles educativos; ya que nuestro cerebro es social y esto nos sirve como la prevención primaria de problemas posteriores, incluso para nuestras funciones ejecutivas.

Alfredo Goñi nos cuenta como el ámbito familiar y escolar sirven para el desarrollo de habilidades sociales. También como en los primeros años de vida tomamos los modelos que nos rodean, observando, y vamos creando formas de interacción estables, coherentes y adaptables. Los aprendizajes de habilidades sociales que tengamos en esas edades serán las bases de las relaciones interpersonales posteriores.

Seguimos entrenando nuestras habilidades sociales. Perfeccionando la capacidad de pensar, razonar, comprender y expresar mensajes propios y ajenos. Inhibición de comportamientos con juicio moral, expresión o no de emociones. Las situaciones sociales contribuyen con refuerzos o rechazos de los comportamientos estimulo – respuesta.

Los refuerzos positivos, como pueden ser reconocimiento, expresión afectiva contribuyen a consolidar conductas sociales. Provocan emociones positivas y aproximación a conductas deseables. Esto va generando el refuerzo personal y la modificación de la conducta.

Las vivencias y experiencias son los mas influyentes porque producen feedback constante. A través del procedimiento de refuerzos el niño puede ir eliminando conductas inadecuadas para su contexto social. Cuando se superan las fases iniciales se tienen comunicaciones satisfactorias.

Los refuerzos además elevan los niveles de autoestima, lo que hace qe se exhiban mas fácilmente las habilidades sociales.

Las relaciones evolucionan desde las relaciones diacticas a las poliacticas. Con distinto grado de complejidad estructural.

Los juicios de adaptabilidad recibidos irán forjando nuestra personalidad.

Las relaciones sociales satisfactorias se logran con ajustes constantes de los intervinientes. Los intereses, actitudes y creencias, como rasgos personales que influyen y se van limitando mutuamente.

Este tipo de habilidades se encuentran en revisión y evaluación constante, de acuerdo a variables cuantitativas y cualitativas. Más allá de esto existen técnicas sociometricas y de escalas de auto-evaluación, batería de sociabilización, medidas de role- playing, observaciones naturales, etc.

Componentes de la habilidad social

Entre los componentes necesarios para el desarrollo de las habilidades sociales, podemos encontrar habilidades comunicación no verbal, como expresiones faciales, la mirada, la sonrisa, la postura corporal, la orientación corporal, la proxemia, los gestos el contacto físico. También tiene en cuenta los componentes paraverbales, como la latencia, el volumen, el tono, la inflexión, velocidad, dicción, los verbales. Componentes cognitivos, componentes fisiológicos, componentes culturales.

La risa compartida con nuestros grupos, ayuda a medir la calidad de la relación. Recordamos mas estos momentos, teniendo en cuenta además que las emociones son contagiosas y que podemos transmiter el estado de animo de unos a otros. Nos hace sentirnos cerca, queridos, respetados y valorados. Genera el habito del buen humor y la simpatía. Esto hace que los grupos y equipos se sientan mas unidos.