La frase a continuación me hizo pensar mucho en la ética de nuestra profesión. Una de las primeras cosas que me enseñaron cuando comencé a vivir la PNL fue acerca del respeto. Teniendo en cuenta el mapa del cliente y la flexibilidad del programador.

«El que te promete sanarte, creo que es un charlatán. El verdadero sanador está dentro de ti, y eres tú quien utiliza al otro para poder sanarte.»
Cristóbal Jodorowsky.

Planteemos que pasa con el coaching

También entre los primeros capítulos del coaching aprendí la legitimación del otro como una persona independiente.
Todas las profesiones holísticas hablan de lo mismo, incluso a veces con el mismo nombre. Canal de sanación, instrumento de Dios, vía energética, facilitador, coach, programador, y cualquier otro que se te pase por la mente. Todas estas denominaciones tienen el mismo significado, quien realiza el proceso de sanación es quien necesita sanar. El coach solamente es un instrumento que refleja las posibilidades del coachee. Es el coach quien logra vibrar en la misma frecuencia que el coachee para que este pueda ser consciente de como se siente. El coach es el solamente un eco de la voz (hablada o interior) del coachee.

El coachee (cliente, paciente) es quien tiene la capacidad de lograr lo que desea, un proceso de sanación espiritual, un proceso de sanación física o un proceso superación. Siempre es bueno recordar que ninguna disciplina holística reemplaza al profesional médico o a la medicina y cuando se unen los profesionales, se genera una excelente estrategia de potenciación de los procesos.

Te invito a que, cuando decidas trabajar con un Coach con PNL o con cualquier otro profesional hagas una evaluación de su ética y su congruencia, de esta forma es seguro que lograras llegar al estado que TU verdaderamente deseas.