Seleccionar página

A continuación transcribimos el escrito de Humberto Maturana Plegaria al estudiante.

“Un día en 1972, uno de mis hijos me relató un suceso del colegio en el que muchos alumnos fueron negados por sus profesores. Así, simplemente así: no fueron escuchados. Yo escribí este poema y lo coloqué después en un fichero del Departamento de Biología de la Facultad de Ciencias. Muchos estudiantes lo copiaron, y por ello es que puedo mostrarlo ahora, pues el original se perdió para siempre.

Plegaria al estudiante

¿Por qué me impones lo que sabes si quiero yo aprender lo desconocido y ser fuente en mi propio descubrimiento?

El mundo de la verdad

es mi tragedia;

tu sabiduría,

mi negación;

tu conquista,

mi ausencia;

tu hacer,

mi destrucción.

No es la bomba lo que me mata;

el fusil hiere,

mutila y acaba,

el gas envenena,

aniquila y suprime,

pero la verdad

seca mi boca,

apaga mi pensamiento

y niega mi poesía,

me hace antes de ser.

No quiero la verdad,

dame lo desconocido.

Déjame negarte

al hacer mi mundo

para que yo pueda también

ser mi propia negación

y a mi vez ser negado.

¿Cómo estar en lo nuevo sin abandonar lo presente?

No me instruyas,

déjame vivir

viviendo junto a mí;

que mi riqueza comience

donde tú acabas,

que tu muerte sea mi nacimiento.

Me dices que lo desconocido

no se puede enseñar,

yo digo que tampoco

se enseña lo conocido

y que cada hombre

hace el mundo al vivir.

Dime, que yo tejeré

sobre tu historia;

muéstrate para que yo

pueda pararme

sobre tus hombros.

Revélate para que

desde ti pueda yo

ser y hacer lo distinto;

yo tomaré de ti

lo superfluo, no la verdad

que mata y congela;

yo tomaré tu ignorancia

para construir mi inocencia.

¿No te das cuenta de que has querido combatir la guerra

con la paz, y la paz

es la afirmación de la guerra?

¿No te das cuenta

de que has querido

combatir la injusticia

con la justicia,

y que la justicia

es la afirmación

de la miseria?

¿No te das cuenta

de que has querido combatir

la ignorancia

con la instrucción

y que la instrucción

es la afirmación

de la ignorancia

porque destruye

la creatividad?

Tu conocimiento

nos muestra el mundo

o lo niega,

porque es la historia

de tus actos,

o lo negará porque

despertando tu imaginación

te llevará a cambiarlo.

Deja que lo nuevo

sea lo nuevo

y que el tránsito

sea la negación del presente;

deja que lo conocido

sea mi liberación,

no mi esclavitud.

No es poco lo que te pido.

Tú has creído

que todo ser humano

puede pensar,

que todo ser humano

puede sentir.

Tú has creído

que todo ser humano

puede amar y crear.

Comprendo pues tu temor

cuando te pido

que vivas

de acuerdo a tu sabiduría

y que tú respetes

tus creencias;

ya no podrás predecir

la conducta de tu vecino,

tendrás que mirarlo;

ya no sabrás

lo que él te dice escuchándote,

tendrás que dejar poesía

en sus palabras.

El error será

nuevamente posible

en el despertar

de la creatividad,

y el otro tendrá presencia.

Tú, yo y él tendremos

que hacer el mundo.

La verdad perderá

su imperio

para que el ser humano

tenga el suyo.

No me instruyas,

vive junto a mí;

tu fracaso es

que yo sea

idéntico a ti.”

Conclusión

La idea es homenajear a ambos. En primer lugar a Humberto Maturana quien dedicó estas sentidas palabras. En segundo lugar a los estudiantes que son los que tienen su homenaje hoy. Ya que ellos son los que forman la comunidad que hace posible la difusión y práctica de las disciplinas que ofrecemos. De manera similar a los niños que nos imitan. Otra forma de llevar a cabo «un mundo al que todos queramos pertenecer» de Robert Dilts. Igual que el maternar. Otra forma del enseñaje.

De hecho la que encontramos para generar soporte. De hecho, grupos de apoyo. También familiaridad. además compañerismo. También amistad. En consecuencia unión.