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Nuestras conversaciones relacionales configuran nuestras relaciones y también desde las conversaciones que sostenemos con otros.

Recordemos, ¿Cómo hacemos para estar en una relación con alguien? Lo primero que hicimos fue iniciar una conversación a partir de alguno de los dos.

Nuestras conversaciones relacionales están produciendo y reproduciendo la relación. Entonces van generando el entramado de la misma.

Podemos decir también que el afianzamiento de la relación se da con conversaciones cada vez más abiertas con esa persona. E incluso podemos llegar a definir nuestras relaciones por el grado de conversación que tengamos en ellas.

También vamos a emitir nuestros juicios sobre las acciones del otro en una relación.

El juicio se emite observando las acciones a las cuales éste se refiere.

La mayoría de los juicios mas allá de nosotros mismos se generan en la comunidad en la cual convivimos.

Como dice Echeverría somos el producto de las historias que nos contamos.

El énfasis que nosotros ponemos en la conversación nos dará nuestra emocionalidad en la misma. Los juicios devienen de los hechos y actividades que surgen en este convivir.

También podemos utilizar las conversaciones para intervenir y rediseñar las acciones con las que interactuamos en el mundo que nos rodea y que compartimos con quienes convivimos.

También podemos utilizar las conversaciones relacionales para cualquier otro factor no conversacional que estimemos que afecta nuestras relaciones personales.

En una relación hay muchas cosas que no decimos, tendremos que juzgar la importancia de eso que callamos cada uno de nosotros.

No sostener una conversación no hace desaparecer la conversación. Sólo la hacemos privada. Se trata de nuestro dialogo interno.

Por eso decimos que existe una línea divisoria entre las conversaciones privadas y las públicas.

Las conversaciones no nos proporcionan tan sólo un cuadro (una descripción) de una relación.

Acontecimientos y conversaciones relacionales

Las conversaciones relacionales que se llevan a cabo dentro de una buena relación no son siempre ni necesariamente positivas u optimistas.

En toda relación tenemos diferentes tipos de acontecimientos, tenemos cosas positivas y negativas que abordar. La calificación de buena relación no tiene por qué no incluir algunas conversaciones difíciles y a veces, incluso negativas.

En una buena relación habrá espacio para los reclamos, para las negativas, para los desacuerdos, etcétera.

Se trata de dimensiones constitutivas de una relación entre personas autónomas.

Es una relación que desarrolla la capacidad de emprender acciones que se ocupen de ellos en forma efectiva. Y la forma en que nos hacemos cargo de los acontecimientos es conversándolos.

El actuar, nos permites cambiar los acontecimientos y hacemos que ocurran nuevos.

Para evaluar una relación es necesario que examinemos las conversaciones que la producen.

Un dominio de observación nuestra es el tipo de conversaciones que se desarrollan entre quienes forman parte de la relación.